Los museos son lugares maravillosos para llevar a los niños y disfrutar en familia porque en ellos es posible observar, explorar, jugar, descubrir, conversar, compartir y participar juntos.

Dentro de un plan que también contempla aspectos económicos y logísticos, las familias acuden a los museos con fines de entretenimiento y educación, decisión cuya raíz se encuentra en el acuerdo y el consenso.

¿Cómo es que las familias pueden encontrar experiencias sociales valiosas? El museo del siglo XXI busca dejar atrás la preconcepción del lugar silencioso y ritual, para dar cabida a un espacio donde emocionarse, jugar, crear, participar, interactuar y reflexionar tiene una recompensa personal, intelectual, comunicativa y social raramente muda.

El museo debe aportar las herramientas para que estos grupos se encuentren en un entorno de confianza y respeto que incentive el aprecio por el otro; y les permita encontrar estrategias para entablar procesos de descubrimiento y aprendizaje. Eliminar la sacralidad de estos espacios permite acortar la distancia entre los espectadores, visitantes, usuarios, contenido y colecciones; por eso es importante que el mismo espacio museístico sea una invitación al juego. Esto no significa dejar a un lado las reglas ya establecidas, sino que el jugador que observa, duda, reflexiona y cuestiona las conozca e interiorice transformando su experiencia de visita y al museo mismo.

LA VISITA AL MUSEO COMO UNA EXPERIENCIA EN FAMILIA

ANTES DE LA VISITA

• Define qué tipo de exposición o tema te gusta más: arte, historia, ciencia, arqueología, etnografía, objetos interesantes, etcétera; haz un consenso con tu familia sobre las coincidencias y define el museo o exposición que quieren visitar.

• Investiga en la página de internet del museo (o por teléfono) los horarios de apertura, los días de entrada gratis o el tipo de descuentos que ofrece, las exposiciones vigentes, si cuenta con instalaciones accesibles, la oferta familiar con la que cuenta y las recomendaciones que desde el museo se proponen para la visita.

• Informa a la familia los temas o contenidos que verán en la exposición, así podrán prever intereses, dudas o conflictos y crear un mapa o una lista de lo que quieren hacer y ver.

• Planea con anticipación y considera las necesidades de cada uno de los miembros de la familia.

• Establezcan en conjunto las reglas de visita para que todos comprendan el comportamiento del lugar. No olviden que el museo es un espacio de diálogo pero también de respeto a los demás.

DURANTE LA VISITA

• Podrás encontrar distintos programas y herramientas que el museo tiene preparados para ti, desde recorridos dialogados, cuentacuentos y talleres, hasta materiales didácticos como cuadernillos de pistas. Pregunta en la recepción, módulo de información o a los mediadores, con qué recursos puedes realizar la visita.

• Vean en la visita al museo una aventura para descubrir, emocionarse y conocerse.

• Considera que no es necesario ver todo el museo en un solo día. En familia, pueden elegir las obras u objetos que más llamen su atención y dirigirse a ellos. Además, siempre pueden regresar.

• Observen, indaguen, jueguen y descubran juntos, tanto niños como adultos pueden aprender, los unos de los otros. Como padre de familia, promueve el pensamiento divergente, la curiosidad, la conversación y la escucha.

• Los niños son expertos en preguntar e indagar: déjalos que tomen el rol de guía y descubran juntos nuevas formas de acercarse a los objetos.

• Utiliza el Menú a manera de juego: empieza eligiendo una Entrada y un Plato Fuerte. Si tienen tiempo pueden elegir más platillos e, incluso, darse espacio para seleccionar uno o ¡más Postres!

• Revisen las cédulas y textos que el museo ofrece para conocer más detalles e información sobre las obras u objetos expuestos.

• Tomen descansos: la visita se disfruta más cuando todos tienen energía.

• Recuerda seguir las indicaciones del personal del museo, ellos están ahí para ayudarte y también para cuidar, junto contigo y tu familia, del patrimonio.

• Además de las salas, visiten los demás espacios del edificio: jardines, restaurante/café, tienda; en ellos, también pueden descubrir otros servicios, programas y sorpresas que ofrece el museo.

DESPUÉS DE LA VISITA

• De camino o en la comodidad de tu casa, comenten sus observaciones y descubrimientos. Retomen la parte que más les gusto de la visita al museo y ¿por qué no? también lo que cambiarían o mejorarían.

• Utiliza cualquiera de los Postres propuestos en el Menú para retomar, de forma divertida, su visita al museo.

• Comparte con otras personas tu experiencia e incluso vayan juntos la próxima vez.

Inspírate en tu visita para seguir creando, conversando y reflexionando. ¡Regresa al museo con tu familia!