El museo es un aliado de la escuela: aprovecha el potencial de este espacio en sus aspectos sociales, comunicativos, afectivos, cognitivos y relacionales para detonar en tus estudiantes seres creativos, sensibles y críticos.

El siglo XX marcó la transformación de la educación y, por tanto, de las propuestas museísticas educativas: de los modelos jerárquicos y conductistas se pasó a la búsqueda y desarrollo de estrategias y metodologías que promovieran la construcción individual del conocimiento, a partir del hacer, sentir y pensar de una forma crítica y en colaboración con pares.

El paradigma educativo actual de los museos implica la correlación de los contenidos expositivos, el currículo escolar y el entorno cotidiano: Al crear conexiones con y a partir de diferentes procesos creativos, modelos de pensamiento, historias, geografías, contextos, las experiencias educativas en los museos funcionan como otra posibilidad de acercarse al conocimiento y a campos formativos para construir identidades y realidades propias.

Los programas de vinculación escuela-museo posibilitan equipos de trabajo que dejan de estar aislados para convertirse en puntos de red, que juegan y trabajan dentro y fuera del museo, investigadores con nuevas miradas, maestros y expertos que aprenden, estudiantes que educan, usuarios cautivos y potenciales que, juntos, se vuelven arquitectos de conocimientos y narradores de experiencias.

APRENDER A TRAVÉS DE LAS EMOCIONES, EL JUEGO, LA CREATIVIDAD Y LA PARTICIPACIÓN

ANTES DE LA VISITA

• Recuerda que el museo, su contenido y las acciones que establece con su comunidad son una herramienta para construir conocimiento y experiencias significativas que se extienden fuera de la institución museal y de la escuela hacia la vida diaria.

• En clase, trata los temas y conceptos que verán en el recorrido, para que puedan transferirlos a las demás asignaturas que cursan.

• Establece una relación estrecha con los educadores del museo para que juntos diseñen la visita (objetos con los cuales trabajar, recorrido mediado sobre un tema o concepto, guía escrita, plática introductoria, etcétera), considerando la edad de tus alumnos y el objetivo a cumplir.

• Utiliza el Menú para definir las actividades que quieres que tus alumnos desarrollen para potenciar sus habilidades. ¡Invítalos a diseñar su propia visita!

• Recuerda que ésta es una oportunidad de atender y aprender sobre actitudes y comportamiento. Antes de asistir, maestros y alumnos, revisen cuáles son las normas del lugar y los porqués de la preservación del patrimonio.

DURANTE LA VISITA

• Cada persona tiene distintas formas de percibir, aprender y comprender su entorno, utiliza el museo como un espacio para que tus estudiantes desarrollen sus diversas y particulares habilidades.

• El museo es un espacio de experimentación y reflexión donde no necesariamente se deben de realizar los procesos de aprendizaje y actividades como en clase.

• El museo es un espacio de aprendizaje colaborativo, organiza a tus estudiantes en grupos para resolver las tareas, actividades o proyectos que les has solicitado.

• En vez de copiar los textos y cédulas de la exposición, una de las mejores inversiones de tiempo que puede hacer un estudiante es conversar con el personal del museo: guardias y educadores pueden aportar información valiosa.

• Pide a tus alumnos que lleven un registro (texto, fotografía, video) de su experiencia.

• Recuerda que la visita al museo es una oportunidad para potenciar la autonomía, así como el pensamiento creativo y crítico.

DESPUÉS DE LA VISITA

• Maestros y alumnos reflexionen ¿cómo se conecta lo vivido en el museo con lo que anteriormente habían visto en clase?, ¿cómo lo pueden vincular a otros contenidos curriculares?, ¿qué nuevos conceptos, temas o información obtuvieron? Y ¿cómo se diferenció el proceso de aprendizaje en el museo del llevado a cabo en el salón de clases?

• Utiliza cualquiera de los Postres propuestos en el Menú para recapitular, de forma divertida, su visita al museo en el salón de clases. También puedes utilizar el Menú para usarlo en otros temas y actividades en el salón de clases.

• Reinterpreten la visita al museo de forma creativa a través de herramientas que comúnmente no utilizan en el salón de clases (materiales artísticos, objetos cotidianos, etcétera) para exponer las conclusiones de su experiencia.

El conocimiento se construye en conjunto. Tanto maestros como estudiantes pueden aprender de forma creativa, los unos de los otros para transformar y transformarse.